Comenzando a Tocar la Armónica: 1era Parte

 

En esta primera parte, vemos los primeros aspectos técnicos básicos y consejos generales para que comiencen a tocar la armónica, una guía importante para quienes empiezan desde “cero” sin ningún conocimiento previo de música.

Todo esto será fundamental tenerlo en cuenta para la segunda parte en la que tendremos los primeros ejercicios para ya empezar a tocar.

La primera etapa de aprendizaje, es de adaptación al instrumento, ya que vamos a encontrarnos con posturas musculares nuevas a las cuales seguramente no estábamos acostumbrados:  posiciones de la boca, cavidad bucal, lengua, garganta, así como la forma de respiración diafragmal y posturas musculares en general relajadas a nivel de todo nuestro cuerpo. Por eso más adelante en este artículo menciono por ejemplo lo importante que es empezar tocando acordes en la armónica (tres celdas al mismo tiempo) para luego que logramos comodidad con ellos, pasar de tocar tres notas al mismo tiempo a la técnica de ejecución de notas simples y limpias (tocar de a una celda a la vez).  La idea es entonces ir adaptándonos gradualmente al instrumento y facilitarnos de esa manera el aprendizaje.

Relacionado con la adaptación al instrumento, el cuerpo recuerda todo aquello que repite. Es lo que técnicamente se llama  memoria muscular. Cada vez que hacemos algo bien o mal el cuerpo lo va aprendiendo. Esto es muy válido para las principales técnicas que existen en la armónica: notas simples y bending, dado que a través de la repetición vamos memorizando lo que es correcto, vamos adquiriendo el “ buen hábito”. A medida que nos vamos adaptando al instrumento se mejora progresivamente por ejemplo en el caso de la embocadura correcta: posición de bloqueo correcta de los labios, y posturas adecuadas para la técnica del bending.

La armónica es esencialmente un instrumento melódico, por lo que se tocan sobre todo melodías o frases musicales, y por lo tanto vamos a concentrar nuestros esfuerzos en la primera técnica y más importante que es la de tocar notas simples, claras y con buen tono. Veremos que existen básicamente tres formas para tocar, tres tipos distintos de embocadura (la forma en que colocamos nuestros labios y boca sobre la armónica para producir sonido) y que son: BLOQUEO DE LABIOS (en inglés “puckering” y “lipping”), BLOQUEO DE LENGUA CLÁSICO (“tongue blocking”) y BLOQUEO DE LENGUA EN FORMA DE “U” (“tube tongue” o “U shape”). Todas estas técnicas las describo en detalle en mi artículo: “cómo tocar notas limpias con la armónica”, pero desde ya les recomiendo que se inicien, por su facilidad, utilizando la técnica de bloqueo de labios, más que nada para aprender las técnicas básicas de cómo tocar notas simples y claras y después también para la técnica del bending. Más adelante podremos agregar a nuestro “repertorio técnico” la forma de tocar bloqueando con la lengua, para de esa forma poder tener las posibilidades que ofrecen ambas formas de ejecución, pudiendo alternar entre bloqueo de labios y bloqueo de lengua dependiendo del tema y de los recursos y efectos que queramos lograr. A la alternancia de estas dos embocaduras, o sea emplear una u otra dependiendo de lo que se quiera tocar, le dicen en inglés “mixed embouchure” (“embocadura mixta”) y es lo que utilliza por ejemplo el armonicista de blues norteamericano Charlie Musselwhite y que también usaban los armonicistas: Gary Primich, Paul Butterfield y Sonny Terry, entre otros.

Antes de empezar a tocar melodías con notas simples, que en principio deberían ser sencillas y no muy rápidas, como mencionamos al principio, podemos iniciarnos en la armónica tocando acordes (tres celdas a la vez) pero además contando los tiempos (duración de cada acorde) con la ayuda del pie o sino de un metrónomo, de manera de introducirnos al ritmo musical y asimilarlo desde el comienzo del aprendizaje. No olvidemos que tarde o temprano podemos tener la oportunidad de tocar con una banda, donde uno de los aspectos fundamentales es ir rítmicamente a la par de los demás integrantes de la banda. Asimismo, si tenemos un buen dominio sobre el ritmo, le encontraremos mucho más sentido a lo que estamos tocando. Hoy en día, se pueden conseguir metrónomos digitales portátiles a muy buen precio, así como también en internet y de descarga gratuita. Al tocar con el metrónomo es importante que esté a un buen volumen para poder escucharlo mientras practicamos, pues si tocamos muy alto y apenas lo escuchamos o ni siquiera lo oímos no sirve de nada.

En cuanto al tiempo necesario para practicar, podemos decir que lo más recomendable sería hacerlo por un tiempo mínimo 30 minutos por día, en lugar de practicar menos días pero durante más tiempo. No es muy conveniente practicar en un mismo día por mucho tiempo seguido (más de 1 hora). La idea sobre todo es lograr una continuidad en la práctica, una adecuada adaptación al instrumento y realmente disfrutar al practicar con la armónica, más allá de las dificultades que siempre pueden presentarse.

10 Consejos Generales al Tocar

1.- Mientras toquemos es necesario mantenernos relajados. Siempre que usamos el término “relajado” lo aplicamos como lo opuesto a tenso. Al tocar la armónica las zonas de tensión más comunes y que hay que erradicar completamente son los hombros, el cuello y de la cara principalmente las mejillas. Una buena forma de verificar que no existan dichas tensiones es con la ayuda de un espejo. Cualquier tipo de tensión muscular que haya, va a hacernos desperdiciar energía cuando practiquemos, lo cual no es nada bueno porque nos cansaremos más rápidamente, perjudicando la buena ejecución.

2.- Es importante mantener siempre una buena postura mientras estamos tocando. Además de la relajación que vimos en el punto anterior, es fundamental una postura adecuada que no genere tensiones musculares innecesarias, que podamos tocar cómodamente y que permita el libre pasaje del aire hasta y desde el diafragma. La posición o postura correcta para tocar es: estando sentados, con la espalda lo más derecha posible con la cabeza nunca para abajo sino mirando hacia delante (incluso un  poco hacia arriba) para no restringir el flujo del aire en la garganta evitando además que ingrese un excedente de saliva a la armónica. Si nos sentamos bien derechos podremos hacer buen uso de la respiración diafragmal. Asimismo, la separación entre los codos debería ser un poco mayor al ancho de los hombros. Por otro lado, si practicamos estando parados, tiene que ser en una posición lo más erecta posible, con la espalda derecha, sin dejar de estar relajados. La separación de los pies debería ser igual o un poco menor al largo de los hombros y la distancia entre los codos igual que al estar sentados.

3.- Cuanto más dentro de la boca coloquemos la armónica , sin perder el bloqueo necesario para la nota simple, mejor será el tono obtenido (con más cuerpo o graves) y mejor se aprovechará el flujo de aire. Además cuanto más abierta esté la boca, el mayor espacio a nivel de la cavidad bucal genera una mayor cámara de resonancia, muy adecuada sobre todo para obtener el mejor tono de las notas más graves de la armónica.

4.- Existe un mecanismo de “ida y vuelta” entre las lengüetas de la armónica y los espacios resonantes ubicados dentro del cuerpo y en especial en la cavidad bucal, que hacen por ejemplo posible el doblamiento de tonalidad propio de la técnica del bending. Si aisláramos la cavidad bucal de la armónica, soplando o aspirando pero usando una pajilla, vamos a escuchar un sonido bastante más “fino” o con menos graves que al tocar normalmente. La búsqueda del mejor tono acústico pasa por encontrar los espacios resonantes más adecuados para cada lengüeta. En general y en base a cómo están construidas las armónicas, los espacios resonantes óptimos son más sencillos de conseguir en la parte del registro medio de la armónica: celdas 4 a la 7, seguidas por las del registro agudo: celdas 8 a la 10, siendo las notas más difíciles de obtener las que se encuentran en el registro grave: celdas 1 a la 3 y especialmente las aspiradas. Por eso es que cuando comiencen a practicar la técnica de tocar notas simples (de a una a la vez) limpias, les recomiendo empezar por las notas que están entre las celdas 4 a la 7 inclusive y en donde se encuentra la escala mayor completa que corresponde a la afinación de la armónica (escala de Do mayor completa, si la armónica está afinada en Do). Para lo útimo dejaremos las notas aspiradas del registro grave, ya que estas notas además son bastante sensibles al bending y podemos sin querer aplicar esta técnica por no hacer una adecuada cámara resonante interna. Por esta razón, si recién comienzan con la armónica y prueban el sonido de la celda 2 aspirada, seguramente les resulte un sonido “opaco” u “apagado” ya que sin querer estarán haciendo sin querer un leve bending, pues a diferencia de cualquier nota del registro medio, la nota 2 aspirada para su sonido correcto admite una única postura y espacio resonante que como veremos puede lograrse ampliando el espacio de nuestra cavidad bucal: bajando la mandíbula, abriendo la boca, relajando los músculos de las mejillas y aspirando el flujo de aire libremente (sin restricciones).

5.- La armónica debe colocarse entre los labios pero nunca sobre los mismos, no sólo para facilitarnos el desplazamiento sino principalmente para aprovechar las celdas en su totalidad mejorando el tono, ya que de lo contrario quedaría el orificio de pasaje de aire más chico de lo que debería ser, saliendo la nota a un volumen por debajo del normal y el flujo de aire a un volumen alto que incluso podría igualar al de la propia nota que queremos tocar. Además de esto, es importante mantener siempre el labio firme para no perder el bloqueo y húmedo contra la armónica para que en los movimientos de una celda a otra no hayan fricciones, sobre todo en las armónicas con peine de plástico. En cambio en las armónicas de peine de madera prácticamente no hay que humedecer los labios, dado que el propio material del peine mientras tocamos permanece húmedo por más tiempo.

6.- En cuanto a la posición de la lengua, siempre que estemos usando la embocadura de bloqueo de labios, hay que mantenerla en su posición relajada, o sea en el fondo o “piso” de la boca, con la punta de la lengua detrás de los dientes sin llegar a tocarlos. La lengua nunca cambia de dicha posición excepto que haya que tocar notas con bending (con embocadura de bloqueo de labios) o algún tipo de articulación de lengua específica (por ejemplo cuando se emplea la sílaba “TA” para la repetición de una nota). La idea de esta posición de la lengua  en el piso de la boca es permitir el libre pasaje del flujo de aire y lograr un adecuado tamaño de la cámara de resonancia en la cavidad bucal.

7.- Al tocar, siempre cuando haya que desplazarnos sobre la armónica para tocar melodías, lo que se hace es mover la armónica dejando fija la cabeza o sino dejar fija la armónica y mover la cabeza. A medida que van practicando y teniendo mayor soltura en los movimientos, podrán corroborar bien cuál de los dos métodos les resulta más eficiente y cómodo. En mi caso, el movimiento de la armónica, dejando fija la cabeza, me permite tocar sin demasiada dificultad melodías por ejemplo del estilo Bluegrass que requieren de mucha velocidad. Para verificar que estamos moviendo la armónica o la cabeza podemos mientras tocamos mirarnos a un espejo. Lo que sí es muy importante tener en cuenta es que cuando nos desplazamos de una celda a otra contigua, la boca siempre la debemos dejar sobre la armónica y manteniendo el bloqueo para no perder el sonido limpio al pasar de una celda a la siguiente. Eso sí, si tienen pensado en un futuro tocar al mismo tiempo armónica y guitarra (al estilo Bob Dylan por ejemplo), en ese caso deberán aprender a moverse en la armónica moviendo la cabeza porque la armónica queda fija en el soporte.

8.- Siempre es bueno tener cerca un grabador (puede ser del teléfono celular) o un micrófono conectado a la computadora, para poder aislar el sonido de la resonancia interna de nuestro cuerpo e ir comprobando cómo vamos evolucionando con las técnicas de notas simples y claras, notas con bending, efectos acústicos con la mano, tono acústico producido, entre otras.

9.- En la etapa inicial de aprendizaje, por más que la ansiedad nos invada, debemos darle más importancia a la calidad del sonido (notas claras y limpias) antes que a la velocidad. Esto está relacionado con lo primero que hablamos en este artículo, de ir avanzando en forma gradual. Como siempre digo, antes de aprender a multiplicar hay que saber sumar. Es preferible tocar primero lentamente y repetir varias veces los ejercicios antes que tocar de entrada a toda velocidad sin tener un buen dominio. También cuando practiquemos al tocar temas que nos gusten, será conveniente los que estén en principio más accesibles, que cubran las técnicas que podemos manejar, inicialmente sobre todo melodías no muy extensas, directas y sencillas con notas simples sin bending, incluso para ver si podemos escucharlas, memorizarlas y después tocarlas solos.

10.-RESPIRACIÓN: este es un aspecto que debemos tener muy presente, obviamente por tratarse la armónica de un instrumento de viento y que vamos a ir gradualmente incorporando y mejorando con la práctica. En la armónica como demás instrumentos de viento y al igual que los vocalistas, se utiliza la respiración abdominal a través del diafragma, un músculo que al desarrollarlo nos permite un mejor soporte que el de usar solo los pulmones, dándonos mayor resistencia y mejor tono, ya que el flujo de aire recorre un mayor trayecto que al usar la respiración torácica, mejorando la resonancia del sonido dentro del cuerpo y así el tono acústico final. Cuando inhalemos el aire al hacer una nota o acorde aspirado, éste tenemos que sentirlo que llega al diafragma, que se expande o agranda (se hincha la panza), y al revés cuando exhalamos el aire, éste debemos sentirlo que proviene del diafragma, que se contrae (hace el movimiento opuesto). Tenemos que evitar el uso exagerado de los pulmones, nos damos cuenta de esto cuando al respirar levantamos los hombros. Cuando utilizamos correctamente la respiración diafragmal en los pulmones queda apenas una pequeña reserva de aire.

Además cuando inhalemos o exhalemos el aire, debemos hacerlo por la boca, tratando de neutralizar el pasaje del aire a través de la nariz, como si tomáramos una bebida con una pajita. Más adelante veremos que puede haber excepciones de respiración por la nariz, por ejemplo usar la vía nasal para equilibrar la cantidad de aire: luego de haber tocado muchas notas aspiradas, expulsando el aire excedente por la nariz al momento de tocar notas sopladas, o tomando aire por la nariz al tocar notas aspiradas cuando hay falta de aire por haber tocado muchas notas sopladas.

Tanto al inhalar como al exhalar el aire es conveniente, además de relajar los músculos de la cavidad bucal, hacer como si pronunciáramos una letra “a”, para abrir un poco más de lo normal la garganta, con el objetivo siempre de ampliar la resonancia interna del cuerpo y mejorar el tono producido. En el artículo sobre Cómo Mejorar El Tono, explico en detalle cómo trabajar con los espacios resonantes en el interior de nuestro cuerpo, para procurar equiparar el tono que se obtiene con el bloqueo de lengua, tocando con bloqueo de labios.

Bueno los espero en la segunda parte donde ya empezaremos con las primeras prácticas básicas para iniciarnos en la armónica!


  • Daniel dice:

    Muy bien detallado lo pondré en práctica, soy nuevo en esto pero estoy muy interesado en aprender

  • Carlos dice:

    Un poco largo y repetitivo algunas partes, pero debe ser q es necesario. Seguiré todo al pie de la letra.

  • Arturo Quijano dice:

    Hola Bruno como hago para conseguir tu libro saludos desde Costa Rica gracias

  • Leomar Maraima dice:

    Hola bruno.. tengo una armonica Marine Band de 10 celdas y esta afinada en (A) .. con esta puedo aprender lo básico?

    • Hola Leomar, para aprender lo básico necesitas una armónica diatónica de 10 celdas pero afinada en DO (letra C). La afinación que tu tienes (A= LA) es muy grave y no la recomiendo para el principiante, primero deberías tener un control aceptable en armónicas de afinación intermedia como la C o la D (Re) antes de empezar a experimentar con la de LA. A su vez, se aconseja la C porque la gran mayoría de temas sencillos están en tonalidad de C para armónica en C. Saludos!

  • Dario dice:

    Hola Bruno un gusto soy dario quiero aprender armónica soy una persona de 54 años ,vos das clases individuales de qué zona dos?

  • Ryan dice:

    Hola Bruno tengo una armónica Do de 24 holes ? estas lecciones me sirven, o solamente son para las de 10 celdas? Gracias de antemano..

  • Agustina dice:

    Hola! donde encuentro la segunda parte donde comienzan con las practicas básicas?

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